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6.7.10

Viviana Canosa: “Si tengo que vender mi ideología me muero, prefiero irme al cable o planchar ropa a domicilio” -

Por Juan Cabandié.

Fotos: Gisela Romio

Es hermosa, carismática, sensual y pone mucha atención a sus peinados y perfumes. Tal vez cumpla con todas las condiciones para llegar a ser una gran diva nacional; salvo una: no es gorila. En esta entrevista demuestra no sólo una gran conciencia social, sino algunas lecturas de la realidad que se salen de la matriz “espectáculo y chimentos”.

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- ¿Cómo empezaste?
- En TyC arranqué. Todas las noches Gonzalo Bonadeo hablaba con una boca gigante, que era yo detrás de escena, súper sensual. Un día el productor me ofrece hacer notas de fútbol y como soy muy buena alumna me puse a aprender. A la semana debuté en cancha de Boca, me acuerdo que La 12 me cantaba unas canciones súper guarangas. Encima yo era una pendeja, iba en minifaldas, ni sabía dónde me estaba metiendo. Funcionaba súper bien, me daban notas bárbaras por ser mina, aunque por otro lado te cerraban algunas puertas. Después hice un programa de fútbol pero la verdad que soy súper femenina y el fútbol no era lo que había elegido naturalmente. Para mí el fútbol fue una oportunidad, me pagaban buena guita, las notas me salían bien…

- La liturgia no te gusta pero, ¿el deporte te gusta?
- No, no me gusta el deporte, nunca practiqué ningún deporte. Estoy por empezar con un personal hace un año y medio y todos los miércoles le digo que justo ese día no puedo porque tengo algo que hacer. Con el deporte nada.

- ¿Qué te gustaría hacer en un futuro?
- Un gran show los fines de semana y conducir un noticiero a la mañana. Pero no el noticiero serio de la mina que lee en el teleprompter sino la mina que se identifica con la señora que está en la casa y le cuenta las noticias desde su punto de vista. Siento que estoy muy cerca de la gente, a mí me gusta salir a la calle, no me gusta quedarme en la tele, la radio y la distancia.

- ¿Recibís críticas en la calle?
-No, la verdad que me considero una mina muy querida, lo que te puede decir la gente es “no pongas más a Fort en la tele”, pero después lo ven. Es un momento que va a pasar. Yo me voy acomodando a lo que venga: si tengo guita, gasto más. Si no tengo, no gasto. Si tengo mucha, ahorro. Yo me voy acomodando y así pasa con el programa. Los programas van mutando. La televisión en vivo sólo te la puede entender alguien que hace televisión en vivo. Ojalá yo pudiese hacer siempre los programas con el contenido que a mí me gusta, pero no reniego de lo que hago, trato de rescatar la historia de vida del personaje y cuando puedo bajo línea sobre determinados temas. El formato es frívolo, pero yo no.

- ¿Habías tenido una experiencia similar a la de Haití?
- No, como te digo, soy una mina que sabe lo que pasa. Pero elegí una tragedia tremenda. Yo soy una enferma de los perfumes y cuando armé la valija no puse perfumes. Quería sentir ese lugar. Ahí me despojé, me olvidé de quién era, de mi separación, de lo que sentía… ¡era Viviana! Recupere mi esencia. Creo que en el programa estoy mostrando eso.

- Hablaste de la mamá desaparecida de Camilo.
- Para mí que él haya perdido a su mamá en esas condiciones hace que sienta algo por él que va mas allá, es como una ternura. Siempre lo veo como chiquitito. Y ese día entra a mi camarín como un nene con el retrato de la madre y a mí la piel automáticamente se me erizó. Lo abrace, le di un beso y se fue. Y pensé: “Hoy Camilo va a tener que contar esto porque si vino acá, me trajo la foto -te lo cuento y me duele la boca del estomago- es porque lo quiere contar”. Vi que Camilo quería hablar. De hecho, empezó a hablar. Entonces no me pareció un golpe bajo, me pareció que iba a liberarlo. Fue un programa glorioso porque son los temas que me gustan, porque no reniego de Ricardo Fort, pero digo, ¡es parte de la vida! Al día siguiente capaz que hicimos a Silvia Suller, al día siguiente hice a Darín hablando súper enserio, después fue La Hiena Barrios que me contaba cómo era sentir que mató una mina embarazada… Digo, yo voy por la vida así, tengo mi rutina, pero la rutina puede modificarse automáticamente, ese programa con Camilo fue el ejemplo. Me sentí increíble porque aparte siento que la gente también me conoce un poco más. Ya tengo 39 años, estoy más grande, nunca estuve tan segura de quién soy, de lo que quiero para mi vida. Siento que el viaje a Haití me cambió para siempre. De hecho ahora estoy con todo un tema: hay un nene al que quiero ayudar mucho, que es un nene que tuve a upa. Me encantaría adoptarlo. Estoy averiguando todo, es muy complicado y quiero hacer las cosas muy bien. No soy madre porque la verdad nunca me interesó pero desde que volví de Haití me dieron ganas y sentí que era “ese” nene. Sé que si lo adopto y sale todo bien me van a súper criticar, pero no me importa nada.

- ¿Tomaste una posición en relación al viaje, desde lo político, sociológico, ideológico, además de la impresión que te causó?
- Me acuerdo que en un momento saqué de mi bolso un paquete de papas fritas y se me acercaron 15 chicos. Sentí el horror del hambre, se me cerró el estómago. A ver, todo es política, pero sin hablar de política, sentí la desesperanza. Vos no sabés lo que era ver a la gente en la puerta de las casas, así como mirando a la nada misma. Yo no quería comer porque era una falta de respeto. Me acuerdo que fui al barrio más pobre de todos, donde veías los agujeros de los tiros. Me dijeron que eso pasa desde hace años y me dio mucho dolor y mucho horror sentir que la gente vive así. Todos eran como esclavos. Vi sólo un perro y me contaron que no había animales porque se los comían.

- ¿Creés en la política?
- Sí, obviamente, de hecho eso esta así por la política y ves que hay un sector muy chiquito súper rico y el resto es un horror. A mi me interesa mucho la política, de hecho me gustaría en un futuro… Pasa que soy políticamente incorrecta y me parece que no debe ser fácil laburar en política. Tenés las mejores intenciones y de repente te encontrás con la burocracia, con el “no te metas con esto”. Me interesa la parte más social, mujeres, niños.

- Vos tomás posiciones políticas en tu programa…
- Totalmente, me parece que en la vida tenés que tomar posiciones. La gente que no se la juega, no existe.

- ¿Y la gente más cercana te criticó por tomar algunas posiciones políticas?
- No. Y menos en este momento de mi vida. Está lleno de gente careta en la tele, de hecho nadie se juega por nada y, si no, actúan porque reciben un sobre, porque les conviene. Yo cuando digo que resisto un archivo, lo resisto desde la coherencia. No puedo creer como la gente es tan trucha, sobre todo en el medio. No hay referentes, los periodistas políticos son unan vergüenza, yo hace mucho que vengo diciendo en la radio que no se pueden ver los canales de noticias, o por lo menos, no la mayoría. La gente no es estúpida.

- ¿Qué periodista te gusta hoy?
- La verdad que al único que más o menos escucho es a Víctor Hugo, me parece el más coherente de todos. Después siento que tienen que ir con el ganado. A mi Nelson Castro me encantaba, me parece un tipo muy inteligente, pero ahora lo siento como desbandando, labura para un holding y entiendo que la gente necesita la guita para vivir, pero hay un límite. Siento que Víctor Hugo es un tipo que te puede hablar a favor y en contra del un sector y tiene criterio y fundamentos para todo lo que sostiene. Reconozco también que cuando empezó a hablar de la Ley de Medios, dije: “¿A ver qué dice?”

- ¿Tenias posturas sobre la Ley de Medios antes de escuchar a Víctor Hugo?
- No, iba escuchando todo. Empecé a escuchar que eran muy claras las posturas de los diferentes medios, a los que les convenía y a los que no les convenía. Básicamente como comunicadora empecé a darme cuenta y a decirlo en la radio hace mucho tiempo, “no se puede ver más tele”. Los programas políticos no se pueden ver.

- ¿Qué medios consumís?
- La verdad que por mi laburo miro todo, pero, por ejemplo,TN ya no lo puedo mirar. Porque TN me parece que está raro, que está muy obvio. Están opinando porque les bajan línea. Y no porque lo sientan o porque se la juegan. Básicamente me pasa que está todo poco creíble. Como espectadora me da bronca porque a mí me encanta ver canales de noticias.

- ¿Y te gusta eso de que personas vinculadas al arte y al mundo del espectáculo tomen posiciones?
-Si no son oportunistas sí. Esther Goris es una mina que siempre ha tratado de defender los derechos de los más humildes. Florencia Peña me encanta, me encantaría que en este país un personaje conocido pueda decir: “Yo voy a votar a tal”, “Me la juego por tal”, y que eso no haga que te cierren puertas. Me encanta lo que hace Flor Peña. Lo que no me gusta es cuando ella se queja de que no tiene la tapa de Clarín Espectáculos por jugársela. En la vida cuando vos te la jugás por algo, sabés que se te cierran otras puertas. Si me la juego por algo no me importa.

- ¿No te importaría no tener un programa en Canal 13 a partir de esta entrevista?
- Mirá, yo laburo con Hadad, él tiene su ideología y jamás me dijo: “De esto no hables”. Para mi es fundamental la libertad, siempre que firmo digo: “Esto es con toda la libertad del mundo, ¿no?”. Yo trabajaría tranquilamente en Canal 13 mientras no me digan esto sí, esto no. Creo que si tengo que vender mi ideología me muero, prefiero irme al cable, a internet o a mi casa y planchar ropa a domicilio. La credibilidad no tiene precio.

- ¿Te preocupa el rating?
- No, ni loca. A ver, si no haces rating no estás, pero me va genial. Me va genial con Fort, con los Suller pegué picos de 16 puntos, pero ¿por qué? Yo trato de rescatar la historia de una mujer que le arrebataron a sus hijos cuando era joven, no quiero que venga y se cague a trompadas con el hermano, trato de rescatar de las personas lo humano, que es lo que me interesa en este momento de mi vida.

- ¿A quién soñás con entrevistar?
- A Cristina la quiero entrevistar desde que era senadora. A mí ya me parecía un personaje increíble, me parece una mina absolutamente inteligente. Yo creo que hay un montón de minas inteligentes pero que en la tele a veces no se pueden ver y Cristina me parece brillante. Hace poco por decir eso me dijeron que era “Viviana Kanosa”, y no me importa.

- ¿Qué medida del kirchnerismo te gusta más?
- Me parece que están haciendo cosas muy buenas, los planes sociales, me encanta el Fútbol para Todos, esas cosas me parecen fabulosas, pero lo que siento es que Cristina y sobre todo Aníbal te dicen las cosas como si te estuvieran retando. A veces tienen una manera de decir las cosas que te asusta un poco. Ahora igual Cristina se ríe, baila, está como más relajada, yo la veo más contenta, me encantó ver lo que vi en el Bicentenario. Creo que a Cristina mucha gente la va a valorar dentro de muchos años, ahora no se dan cuenta.

-¿Por qué se le dio mayor importancia a Fort que a Zulma Lobato?
- Porque Lobato es pobre y Fort es rico. Yo me quedo toda la vida con Zulma Lobato. Me conmovió saber que pasó hambre toda la vida, que la habían cagado a trompadas porque era prostituta. Me parece más autentica que un tipo gay que dice que tiene novia.

- ¿Por quién lo decís?
- ¡Por Ricardo Fort! Todo bien, amo el power gay, pero te inventás novias, yo no quiero la gente que se inventa una vida, por más dura que sea la realidad, prefiero la realidad que la mentira. Yo me quedo con Zulma Lobato por eso, porque es verdadera. Yo me quedé con su historia de vida. Cómo me voy a reír de una mina que era tipo, que viene siempre con las medias rotas, que se prostituyó, que la Policía la cagó a trompadas. Es una historia de vida que me apasiona. Prefiero sentarme con ella que con un tipo todo artificial, eso me aburre. Yo me quedo con la mina, el otro pibe es un nuevo rico menemista.

10.4.10

- VIVIANA CANOSA: “El viaje a Haití me cambió la esencia” -

Transformó su estilo combativo. Prefiere no pelearse más y mostrar el costado humano de los entrevistados. Divorcio, “gatos” y mujeres trabajadoras. Chimentera con sensibilidad social.

Por Florencia Canale


El frío del estudio de Canal 9 hiela a todos los que esperan detrás de cámara. Incluida Tila, la diminuta perra de Viviana Canosa, que pasea envuelta en frazada y remeras superpuestas, en brazos de Javier Musetti, mano derecha y estilista de la conductora. La ex pelirroja se ríe, expone sus dotes histriónicas, habla sin parar. Intensidad de alto vuelo. Parece que el día de Canosa tiene más de 24 horas. Hace radio todas las mañanas en Vale de 7 a 10, el programa de televisión, está por terminar la biografía de Gerardo Sofovich, por lanzar su propia revista, un perfume, un dije y por firmar contrato con una nueva marca de coloración. Cualquiera estaría al borde del ataque de nervios. “La vida me sonríe, esa es la verdad”, replica Canosa.

–Usted es célebre por los chimentos. ¿Por qué le dio un vuelco social a su programa?

–Fue una necesidad. Hace mucho tiempo que lo quería hacer. Lo que pasa es que a veces los gerentes de los canales no te ven. A veces, en la tele, como te va bien con lo que hacés, seguís haciendo lo mismo. Pero yo siempre voy por más. Y el viaje a Haití me cambió la esencia. Hace ocho meses, con el gerente del canal, habíamos planeado darle una vuelta de tuerca al programa porque él sabía que yo lo deseaba mucho. Fui evolucionando, me pasaron cosas, tuve cambios: Haití, trabajar sin mi marido, levantarme a las cinco y media para ir a la radio, la revista, fue mucho. Cuando antes me mostraba muy fuerte, era porque yo era muy débil; ahora me puedo mostrar débil porque me siento muy fuerte. Y más que nunca me llaman para ser madrina de fundaciones.

–¿Y lo hace?

–Me encanta. Siempre fui muy solidaria pero con perfil bajo. Ahora me gusta más hacerlo. Eso me abre espiritualmente. Me reconcilia con esa Viviana que yo quiero mostrar. Soy una mina común y corriente, que se emociona con las mismas cosas. Hoy hablaba en el programa de las mujeres como nosotras. En la televisión, el 90 por ciento serán gatos, pero prefiero hablar de las minas laburadoras. Yo conseguí mi lugar a base de esfuerzo y trabajo, no me acosté con nadie. Valoraron mi esfuerzo, mi talento, lo que sea. Y lo digo para las minas que miran la tele: no somos todas iguales. Nunca fui una mantenida ni lo quiero ser. Quiero un compañero, un par.

–¿Está menos peleadora que otros años?

–No tengo ganas de pelearme. No me interesa. No entro a Internet a ver quién me critica. Estoy más auténtica que nunca, más parecida a lo que soy y me encanta. Tengo mis días, como la vida.

–¿Por más que el rating no la acompañe?

–Si el rating no me acompaña porque muestro un caso de leucemia, no me importa nada. De hecho, cuando arrancamos, dijimos que se corría un riesgo y decidí correrlo. Para mí, esto es ganar. Yo en el futuro me imagino siendo una conductora superamplia. Quiero que me conozcan y se identifiquen conmigo. Hago lo que quiero. Si un día tengo ganas de hablar con Aníbal Fernández del tema de Nicole (Neumann), lo hago. Cuando traté el tema del hijo de Grimau, lideré la franja. Tengo credibilidad. Quiero estar del lado del otro, desde lo humano. Cuando conectás con el otro desde el lado más vulnerable, el otro te quiere más. No tengo ganas de pelearme con nadie. La energía la pongo en otro lado. Mi vida, más que nunca, es el aquí y el ahora. Y disfruto de todo lo que tengo.

–Usted hizo terapia y lo hizo público además.

–Con Vivian Loew. Trató a mucha gente del medio. En ese momento yo venía muy golpeada y no había hecho nunca terapia. Me había negado siempre. Llegué en un momento crítico de mi vida, con una prohibición en la tele, con mi mamá enferma de cáncer. Y me preguntaba: ¿a qué me voy a dedicar? ¿De qué voy a vivir? ¿Me voy a ir a la China y me van a perseguir? Al año de ir a terapia me sentí otra mujer. Y de hecho, mi terapeuta dice que soy su mejor alumna, de lo que he evolucionado en todo este tiempo; sobre todo a liberar mis emociones. Cada día quiero opinar más, meterme más, ser más yo.

–¿Tiene una postura política?

–Hace unos años, cuando me subí al helicóptero, hice pelota a la mayoría de la gente que laburaba en el medio y era careta. Hablé de Claudio Villarruel, di nombres. A mí me han hecho guerras porque soy una mina que no transa. Y no transaré. Soy muy transparente y no puedo hacer lo que no me gusta. En mi laburo y en mi vida. He perdido cosas por no transar.

–¿De qué estamos hablando?

–Materiales, montones. He perdido laburos. Mi credibilidad no tiene precio.

–Hablaba de las mujeres y decía que no son todas iguales.

–Sí, en la tele hay mucho gato. A ver, acostate con el que quieras, pero no para que te dé laburo.

–¿Y qué opina de la Presidenta?

–Yo pienso que están haciendo las cosas bien. No debe ser fácil, ser mujer no es fácil. Aunque parezca una antigüedad, ser mujer en este país no es fácil. Viste que una mina con carácter es una histérica, y un tipo con carácter tiene personalidad. Yo pienso en toda la gente que tengo a mi cargo y no puedo con mi vida. Si yo tengo todo eso, lo que debe ser gobernar un país; con las críticas, con las cosas que te salen bien, las que te salen mal. Realmente no querría estar en su piel. La valoro mucho. Hay que estar a cargo de un país. Valoro mucho a las mujeres poderosas. Cuando una mujer es poderosa, es poderosa de verdad. Vos no ocupás un cargo así si no sos inteligente. Adoro la oratoria de Cristina. Cuando habla, me puede. Es interesante, inteligente, seductora, con carácter. Yo sé que irrita a mucha gente cuando dice cosas, pero es la única política que conozco que no lee cuando habla. Me encantaría entrevistarla. Yo a veces me levanto a la mañana y no me da el cerebro, y no tengo marido, ni hijos, ni nada. Siento que no estamos mal, de ninguna manera. Pasan cosas como en todos lados. Lo que falta aquí es tener memoria. Somos muy desmemoriados. El otro día veía el debate de Boudou con Morales y me dio vergüenza. ¿Cómo se olvida lo que hizo su gobierno? ¿Desde qué lugar critican? ¿Cómo esta gente no hace autocrítica? No soporto la gente que critica y no construye.

–¿Come? Porque está muy flaquita.

–Sí, te juro que paro para almorzar. Tengo que comer porque estoy con un ritmo importante. Mis viejos me rompen las pelotas con que coma. Estoy más sana que nunca. Me cambió el metabolismo. Como cada tres horas, el cuerpo me lo pide. Pero la necesidad por lo dulce no se me fue. Tengo siempre bombones en casa. Lo que ya no tengo es la preocupación por lo que me dice el otro, la opinión constante de los demás. A la gente, nunca nada la conforma. Hago la mía. Estoy en un momento de gran conexión conmigo y eso me tiene entusiasmadísima.

–¿Cómo está su pelea con Rial?

–No me peleo. Está todo muy calmo. Este año decidí no responderle ni a él ni a nadie. Creo que estamos todos más grandes. Y a todos nos viene bien estar más tranquilos y relajados. No me arrepiento de todo lo que pasó antes, pero no tengo ganas de pelearme con nadie.

–¿Y con su ex marido?

–Por ahora, todo está muy tranquilo. No hay división de bienes ni nada aún. Está todo muy claro. Tenemos una buena relación y ojala perdure. Dieciséis años es mucho tiempo, hablaría muy mal de nosotros que nos peleáramos justo ahora. Siempre voy a estar ahí cuando él me necesite. Si estuve tanto tiempo con él es porque hubo algo muy fuerte entre nosotros. Trabajar juntos nos desgastó mucho, pero yo le deseo lo mejor. Que sea muy feliz. Él me desea lo mismo.

–¿Tiene ganas de volver a enamorarse?

–Sí, me muero de ganas. Nada me gustaría más. Siento que este es el momento. Me cargan porque me dicen que soy inaccesible, que pongo una barrera. Tengo una lista de tipos famosos o poderosos que me llaman, pero no. Me tienen que gustar.

–Ahora está de moda salir con jóvenes.

–Ni loca. Un cuarenta y pico, 50; estoy para eso. Quiero un tipo inteligente, que ya esté hecho, no quiero que me ocasione problemas, que me rompan las pelotas. Quiero disfrutar de la vida. Cuando llegue me voy a dar cuenta. Yo siempre me enamoro a primera vista, es un flash. Soy de las que conoce a alguien, y si tengo ganas, me caso. Yo me enamoro así. Nada se compara a estar abrazada a un tipo. Yo espero a mi gran amor.

Revista Veintitres

20.3.10

- VIVIANA CANOSA ENTREVISTÓ A ENRIQUE PINTI -



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- MORIA CASÁN EN VIVO CON VIVIANA CANOSA -


Moria Casán estuvo en un móvil en vivo y como no podía faltar, opino e hizo su reflexión acerca de las nuevas figuras, el teatro, la revista y el medio, además aseguró que éste se encontraba en decadencia. ” Ya todo es de medio pelo, de segunda línea” dijo la diva, en una entrevista muy abierta con Viviana Canosa.


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3.3.10

- DARÍN ÍNTIMO: CONFESÓ POR QUÉ NO IRÁ A LA ENTREGA DE LOS OSCAR Y OPINÓ DE POLÍTICA -



En tren de confesiones, Ricardo Darín dijo por qué no irá a la 82ª ceremonia de los premios Oscar, cuando “El secreto de sus ojos” compita por el galardón a la mejor película extranjera. “Yo no voy por dos motivos: no me invitaron, y si lo hubiesen hecho me hubiesen puesto en problemas porque tengo función con Art. Pero por ahí, por cábala está bien que no vaya. Qué podría decir ahí?: a beberla?”, bromeó el actor en conversación con Viviana Canosa en su ciclo de Canal 9.

VIVIANA CANOSA


Finalmente el actor admitió que nunca fue convocado a participar del evento en Los Angeles el próximo 7 de marzo. “Pero me siento muy bien pago con lo que sucedió con la película. En un mundo tan poco equilibrado en términos de oportunidad, debemos regalar energía en función de lo que hemos recibido”, dijo. Además habló de la elección personal de adoptar un tono “relajado” en su vida. “Trato de ser cool, y relajado. A muchos le llama la atención que me pare en la calle a hablar con la gente. Creo que a muchas figuras les da miedo que la gente se acerque, algo así como una incertidumbre. Pero yo recibo mucho de ellos, y además aprendo. Una vez me encontré con un hombre que hizo un análisis tan perfecto de mi carrera que dije: debería llamarlo una vez por semana para que me ubique. Esa persona sabía más que yo sobre mi mismo. Y tengo dos casos geniales. Una señora que me paró y me dijo: yo soy tu ídola!. Y otra que con tono tierno disparó: ay, Darín, cuánto mejor se ve por televisión”. Sobre por qué no está en la televisión: “no sé por qué no estoy en tele.


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A lo mejor formo parte de una camada que tuvo la suerte de hacer programas con los que nos identificábamos, con tiempo para prepararlos, e integración con productores y guionistas. Funcionaba de otra forma y nos hacía sentir bien.” La política y su visión personal: “no creo que se sucia en sí misma. Es la ciencia o el arte de intentar el bien común. Hay mucha gente que trabaja, y que merece ser nominada, con corazón enorme y voluntad de hierro pero que no imprime en los medios. Quiero creer que hay políticos así, pero creo que muchos otros están metidos en laberintos para ver si consiguen poder. Habría que preguntarles: para qué lo querés?. Cuando hay elecciones asistimos a una batalla de reclamos, pero no a un debate claro de dos personas que apuestan a un bien común. Eso tiene que ver con la cultura. Cada vez que alguien me hace sentir vergüenza siento que vamos para atrás. Cuando era chico escuchaba: cuando la gente joven llegue al poder, las cosas van a cambiar. Algo debe ocurrir en el aura del poder que cuando empezás a aproximarte te olvidas de los planteos o te hace envejecer, estar atento a lo que no merece tanta importancia y desvía del objetivo central. No logro entenderlo, pero me inquita averiguarlo alguna vez. No soy optimista, creo que todo empeorará en manos de quien tiene nuestro destino. Pero creo en el encuentro de la gente para salir de eso. Creo que es lo que debemos hacer. Debemos ir para adelante y rescatar lo que se pueda con versión mejoradora”.


- VIVIANA CANOSA ENTREVISTÓ A LA HIENA BARRIOS -